Viajar en la ruta de la Costa Norte del Perú puede ser toda una experiencia, más aún si se planea recorrer en una sola pasada todos los destinos y encantos que puede ofrecer este recorrido.

Antes de comenzar un viaje, es importante saber al menos hacia dónde se planea ir. Es emocionante viajar a la aventura, como quien dice “voy a donde me lleve el viento”, pero a veces el viento puede ser una brisa leve que no hará despegar las emociones, o puede convertirse en un viento huracanado cargado de experiencias desagradables.

Es por eso que te contaremos sobre algunos lugares a los que podrás ir si planeas hacer el tour de tu vida a lo largo de la costa norte, para que “el viento” lleve la nave de tus experiencias viajeras por el buen rumbo, como para que te quedes con ganas de más, mucho mucho más.

Lima, tu punto de partida a la Costa Norte

Como todo mochilero o viajero (en especial los que vienen a conocer el Perú desde el exterior), que inicia su viaje en la capital, no podrás resistir conocer las playas que hay en Lima y visitar su centro histórico (hay muchos otros lugares que conocer en Lima, pero si tu tiempo es limitado, lo mejor es aprovechar con los puntos obligados).

En los distritos de Miraflores y Barranco, los que presentan el mayor flujo turístico (en estos lugares se concentran los hoteles más concurridos por los turistas) podrás encontrar actividades culturales al aire libre y playas, a pocos pasos (bueno, a varios, varios metros, pero están cerca). En Miraflores están las playas Delfines, La Pampilla, Waikiki, Makaha y Las Piedritas, donde también encontrarás escuelas de surf, y tienditas que ofrecen alquiler de tablas (hay más, pero a menos opciones, más tiempo para continuar con el recorrido). En Barranco, las playas más concurridas, y donde podrás también aprender a surfear, son  Barranquito, Los Yuyos, y Los Pavos.

En el centro histórico de Lima, es casi obligatorio que te des una vuelta por el Jirón de la Unión y sus emblemáticas calles, llenas de historia en sus casonas coloniales, museos y monumentos.

Costa norte del Perú: Lima

Siéntete como en el siglo XVIII dando un paseo por el centro

Trujillo por la puerta grande

Dando un salto en bus hacia la “Ciudad de la Eterna Primavera”, estarás en la capital del departamento de la Libertad, el cual recibe este nombre en honor a la ciudad natal del conquistador Francisco Pizarro (ironías de la vida).

Trujillo brilla como el sol en el cielo por ser la primera ciudad que consiguió la Independencia de la colonia española, además de haber sido cuna de importantes culturas como los Mochica, maestros de la cerámica, y los Chimú, orfébres alucinantes, de otro mundo.

Pero Trujillo también es naturaleza. A tan solo 15 km. de la histórica ciudad se encuentra la playa de Huanchaco, lugar predilecto de los amantes del surf por sus imponentes olas y hogar del mítico Caballito de Totora, embarcación prehispánica que hasta el día de hoy es usada para la pesca artesanal.

Costa norte del Perú: Huanchaco

Mira esas tablas de su… digo, caballitos de totora, para surfear con estilo moche

Continuando, sin mirar atrás, yéndote por la Panamericana Norte, a 100 km. de Huanchaco se encuentra el puerto de Chicama, otra playa de paso muy popular entre los mochileros que recorred Sudamérica, donde los atardeceres son la delicia visual de propios y extraños.

Siguiente parada, ¡Chiclayo!

A 3 horas, yendo aún más al norte de Chicama, los turistas se toparán con la primera área de conservación privada del Perú: Chaparri. Esta área protegida está en el distrito de Chongoyape, a 60 km. de la provincia de Chiclayo. Aquí habitan especies en peigro de extinción como el oso de anteojos, la legendaria pava aliblanca y el cóndor andino.

Mientras te encuentres en Chaparri podrás elegir entre varias rutas, como la de las pavas, la de los osos o la del cactus de San Pedro, en la que es habitual encontrar venados y zorros costeños, rodeados de la vegetación característica de la región.

Costa norte del Perú: Oso de anteojos

A mi con pandas, ¡je!

Para llegar a la Reserva Ecológica debes de tomar un bus desde el Terminal Terrestre Interdistrital de Chiclayo, con destino en Chongoyape. El precio para recorrer la reserva es de s/.10 por persona. También cuentas con la opción de contratar guías, los cuales harán mucho más interesante tu visita, pero a un precio de s/.50 (por grupos de 10 personas).

Partiendo también desde Chiclayo y tomando un auto que te lleve hacia Batangrande, podrás conocer el Santuario Histórico Bosques del Pómac, situado en la provincia de Ferreñafe, en el departamento de Lambayeque. Este lugar se caracteriza por albergar el bosque de algarrobos más denso del mundo mundial planeta. Además, en Pómac se hallan las 36 pirámides alienígenas de la cultura Sicán.

Piura para no piuranos

Ya casi cerrando este artículo, no podríamos dejarte abandonado en Ferreñafe, ya que más al norte, todavía hay más que ver y conocer. El Desierto de Sechura es el lugar elegido, el desierto más extenso del Perú (casi 127,550 hectáreas de puro calor), ubicado en el departamento de Piura. En este desierto se encuentra el Médano, una gigantesca y colosal duna de casi 300 metros de largo por 20 de alto.

Costa norte del Perú: Desierto de Sechura

Arena de esquina esquina

Para llegar hasta allí tendrás que tomas un bus desde Piura hasta la ciudad de Sechura. Luego, desde este punto podrás tomar un mototaxi que te llevará hasta la “entrada” al desierto, donde se alquilan los vehículos de doble tracción (buggys) que te permitirán adentrarte en este caluroso y colosal atractivo natural. Nada como respirar el aire caliente y llenarse de arena fresca los pulmones, ¡la aventura lo vale!