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Cuando llega el mes de octubre, empiezan las celebraciones al Señor de los Milagros en distintas partes del Perú y el mundo. La venta de turrón se apodera de las calles y los fieles acuden a la procesión vestidos de morado, listos para acompañar al también conocido Cristo de Pachacamilla, Señor de los Temblores o Cristo Moreno.

Las calles también se tiñen de morado en muestra del fervor que miles de personas tienen a la imagen del Señor de los Milagros. Pero, ¿qué es lo que motiva a las personas a acompañar esta multitudinaria procesión? redBus te lo cuenta.

Procesión del Señor de los Milagros

Procesión del Señor de los Milagros. Foto: americatv.com.pe

 

La verdadera historia detrás de la celebración del Señor de los Milagros

Pocas personas se han preguntado por qué celebramos en octubre al Señor de los Milagros. Después de leer la historia que hay detrás de esta celebración que reúne a miles de fieles, empezarás a creer en los milagros 😉

La llegada de los esclavos negros al Perú se remonta al año 1528, pero alrededor del año 1650, los negros angolas, que trabajaban como esclavos en la zona de Pachacamilla, se asociaron y levantaron su cofradía en dicho lugar.

En una de las paredes de adobe de la cofradía, un esclavo negro natural de Angola y de nombre Benito o Pedro Dalcón dibujó la imagen de Cristo Crucificado sin haber tenido estudios de pintura o conocimientos sobre el tema. Simplemente lo hizo por su inmensa devoción a Cristo.

Cabe mencionar que la imagen fue hecha en una pared tosca y pintada cerca de una acequia de regadío. No tenía un acabado perfecto, pero era la pintura que los esclavos angolas adoraban en sus ratos libres y le atribuían varios milagros.

El 13 de noviembre de 1655, cinco años después de haberse creado la cofradía, alrededor de las 14:45 horas, un fuerte terremoto azotó Lima y Callao. El desastre natural trajo consigo el derrumbe de mansiones, casonas, templos, y dejó pérdidas humanas y numerosos damnificados.

La cofradía estaba hecha de adobe y, como era de esperarse, todas las paredes del recinto se derrumbaron menos una. La pared donde se dibujó a Cristo quedó intacta, sin ningún tipo de resquebrajamiento, a pesar de ser una pared débil y sin mucha fuerza para soportar el violento movimiento telúrico 😮

 

Los prodigios del Señor de los Milagros

Procesión del Señor de los Milagros

Procesión del Señor de los Milagros. Foto: trome.pe

Aunque la imagen intacta tras el terremoto reafirmó la creencia en el Cristo pintado, para algunas autoridades de la Iglesia Católica no fue así. El párroco de la Iglesia de San Sebastián (ubicada hoy en el Cercado de Lima), José de Mena, miró con malos ojos las reuniones que tenían los esclavos alrededor de la imagen e influyó mucho para prohibir las asambleas que tenían en la cofradía y dar la orden de borrar al Cristo.

Luego de un largo proceso de permisos y aprobaciones, se decidió borrar la cada vez más famosa imagen. Se estableció un comité para tal cometido, conformado por el Promotor Fiscal del Arzobispado, José Lara y Galán, el notario Juan de Uría, un pintor indígena de nombre desconocido, y el capitán de la guardia del Virrey, Pedro Balcazar, quienes en todo momento fueron escoltados por dos escuadras de soldados para mantener todo en calma en caso de disturbios.

El primero en tratar de borrar la imagen fue el pintor, pero, según cuentan los cronistas de la época, a la hora de subir las escaleras empezó a sentir temblores y escalofríos, teniendo que ser atendido. Luego, en su segunda intento, su impresión al estar frente a la imagen fue tanta que bajó velozmente y se alejó con miedo de la pintura.

El segundo hombre que se acercó a la imagen vio algo en ella que simplemente hizo que se aleje sin siquiera intentar borrar al Cristo. Por último, el tercero en subir fue un soldado con una actitud más determinante, pero bajó de inmediato explicando que cuando estuvo frente a al Señor de los Milagros, vio que la imagen se ponía más hermosa y la corona de espinas se tornaba color verde.

Después de estos sucesos, decidieron revocar la orden de quitar la imagen del Cristo. Cuando el virrey Conde de Lemos y su esposa visitaron el lugar, dispusieron que se levante una capilla provisional.

Otro hecho del Señor de los Milagros que sorprendió a muchos se dio el 20 de octubre de 1687. En ese día aconteció otro fuerte terremoto en Lima y Callao a las 4:45 am, que según cuentan los cronistas, duró cerca de 15 minutos. Al igual que la primera vez, la ermita quedó destruida menos la parte donde se encontraba la imagen del Cristo crucificado. ¡Una vez más quedó intacta y en pie!

Ese suceso hizo que Sebastián de Antuñano, impulsador de la devoción del Cristo Moreno, ordene la confección de una copia al óleo y consiga el permiso para que la imagen saliera en andas por las calles de Pachacamilla. Cuando se terminó de hacer la copia, salió de inmediato en procesión. Uno de los primeros lugares que visitó fue el hospital Santa Ana, hoy conocido como el hospital Arzobispo Loayza. Desde ese momento, el Señor de los Milagros siempre visita fielmente dicho centro hospitalario en octubre para bendecir a los enfermos.

En 1746, Lima volvió a sufrir  otro devastador terremoto. Sin embargo, cuando la imagen del Señor de los Milagros salió en procesión a las calles, la tierra dejó de temblar. Este acontecimiento simplemente incrementó la fe hacia el Cristo Moreno.

 

¿Qué días de octubre sale el Señor de los Milagros?

Desde el terremoto de 1687, el Señor de los Milagros sale en procesión el primer sábado de octubre desde el Monasterio de las Nazarenas hacia la Catedral de Lima, y regresa a su lugar de origen al día siguiente. Luego recorre las calles de Lima el 18, 19 y 28 de octubre.

El último recorrido lo realiza el 1 de noviembre, donde el Cristo de Pachacamilla sale del Santuario de las Nazarenas y regresa al Monasterio hasta el próximo año.

El lienzo que se saca en las procesiones no es el que fue pintado por el esclavo angola, sino la copia que Sebastián de Antuñano mandó a confeccionar y que en 1991 fue restaurada por especialistas del museo Pedro de Osma.

 

La curiosa razón por la que el color morado representa al Señor de los Milagros

Si hay un color que representa al Señor de los Milagros, es el morado. Sin embargo, no es algo que se impuso o tenga que ver directamente con la imagen del Cristo Moreno.

Cuentan que la Madre Antonia Lucía del Espíritu Santo llegó de Guayaquil a Lima. Ella era una mujer de mucha fe y viuda de un matrimonio obligado. La Madre Antonia fundó el Beatario de Nazarenas en el Callao, cuyo hábito era de color morado, propio de la túnica nazarena.

El hábito morado representa a las Madres Nazarenas en honor a Jesús Nazareno (Cristo con la cruz a cuestas). Es decir, las Nazarenas usaban este color desde mucho antes de conocer al Señor de los Milagros. También cabe señalar que los términos “nazareno” o “nazarena” no significan devoto o devota del Cristo Moreno.

Luego que a la Madre Antonia se le arrebatara el Beatario Nazareno del Callao, fundó otro, el Beatario de Monserrate, más conocido como el Instituto Nazareno. Llegó a funcionar cerca de 17 años hasta que fue clausurado por no contar con todos los permisos requeridos para su funcionamiento.

Finalmente, se le terminó dando un espacio al costado de la capilla del Señor de los Milagros, donde las beatas, con su característico hábito morado, cuidaban la imagen del Señor de Pachacamilla. Es así que se relaciona el color morado con el Cristo Moreno.

Ahora en octubre, los devotos milagrinos usan el tradicional hábito de las Nazarenas. Las mujeres usan un cordón blanco en la cintura y los hombres una corbata morada.

 

¿Qué otras costumbres hay durante la celebración del Señor de los Milagros?

Durante el mes de octubre las personas tienen algunas costumbres o tradiciones por la celebración del Señor de los Milagros. Por ejemplo, el mes de octubre es sinónimo de turrón de Doña Pepa. Todos comen este delicioso dulce en octubre, ¿te has preguntado por qué? ¡Aquí te explicamos esta y otras costumbres que se ponen en práctica en el décimo mes del año!

1.- Turrón de Doña Pepa

Turrón de Doña Pepa

Turrón de Doña Pepa

Hay una historia oral y escrita que coinciden sobre el turrón de Doña Pepa. Se dice que a finales del siglo XVIII, una esclava de nombre Josefa Marmanillo empezó a sufrir una parálisis en los brazos. Esto hizo que la liberaran de la esclavitud, pero a la vez esta enfermedad no le permitía trabajar para su propio sustento.

A sus oídos llegaron rumores sobre los milagros del Señor de Pachacamilla. Tanta fue su devoción por el Señor de los Milagros que llegó a sanarse de la enfermedad en sus brazos. En agradecimiento por el milagro que experimentó, creó un dulce dedicado al Cristo Moreno.

En la siguiente procesión del Señor de los Milagros, Josefa levantó el turrón en señal de ofrecimiento. Cuando regresó a su pueblo de Cañete, la esclava contó que Cristo la había mirado sonriendo mientras que bendecía la ofrenda.

Desde ese momento en adelante, Josefa regresó a Lima para ofrecer su turrón en las procesiones a los fieles. Esta tradición pasó de generación en generación hasta el día de hoy. Se bautizó el turrón con el nombre de “Doña Pepa” en honor a su creadora.

Puedes aprender a prepararlo aquí.

2.- Picarones

Picarones peruanos

Picarones peruanos. Foto: http://acomer.pe

Es un aperitivo que se come desde los tiempos del virreinato del Perú. Surge de la fusión de tradiciones españolas-moriscas con afroperuanas. Este aromático dulce se prepara con harina de trigo mezclada con zapallo y camote, y se caracteriza por ser crocante y acompañarse con la tradicional miel de chancaca. Este manjar llamado ‘picarón’ es ofrecido desde el siglo XVII en las procesiones del Señor de los Milagros, junto a otros platos como anticuchos, choncholí, entre otros.

3.- Hábito morado

Hábito del Señor de los Milagros

Hábito del Señor de los Milagros. Foto: http://remorada.com

El hábito morado es propio de las Madres Nazarenas, pero muchos fieles se unen a la celebración del Señor de los Milagros usando el hábito durante el mes de octubre. Hay una versión que indica que el morado se debe al duelo que la madre Antonia guardaba por la muerte de su esposo. Esta tradición suele heredarse de generación en generación.

4.- Feria taurina

Feria taurina en honor al Señor de los Milagros, Lima

Feria taurina en honor al Señor de los Milagros. Foto: elcomercio.pe

En octubre también se realiza la feria taurina del Señor de los Milagros en el Perú, una de las más importantes de Sudamérica. Los mejores toreros del mundo compiten para llevarse el Escapulario de Oro, premio que data desde 1947. Por otro lado, desde hace más de 60 años se celebra la feria en la plaza de Acho, iniciándose las corridas el último domingo de octubre.

5.- Alfombras florales

Alfombras florales para el Señor de los Milagros

Alfombras florales para el Señor de los Milagros. Foto: munimagdalena.gob.pe

Aunque la imagen principal del Cristo Moreno es el que se encuentra en Las Nazarenas, diferentes iglesias en los distritos de Lima y ciudades del Perú realizan su propia procesión del Señor de los Milagros. Los fieles preparan hermosas alfombras florales que indican el camino por donde pasará la venerada imagen.

 

Señor de los Milagros en el extranjero

Como prueba de la ferviente fe que tienen los peruanos en el Señor de los Milagros, hoy en día se realizan procesiones del Señor de los Temblores en diferentes partes del mundo.

Varios fieles se han ido a vivir al extranjero y esto ha originado que en todo el mundo se contabilicen más de 640 hermandades. La fe en el Señor de los Milagros ha cruzado fronteras y se sigue celebrando todos los meses de octubre.

Nueva Jersey, Roma, Madrid, Milán, Sao Paulo, Barcelona, Hamburgo, México DF, Suecia, Japón, y Antártida, son algunos de los lugares donde el Señor de los Milagros sale en procesión.

 

No queda duda que la fe por el Señor de los Milagros es tan grande y fuerte que no importa si se encuentran al otro lado del mundo para seguir venerándolo. Miles de fieles llegan a las procesiones con la fe de que el Cristo Moreno les cumpla sus milagros y otros acuden para agradecer lo que ha hecho por ellos. Es parte de la cultura peruana y la religiosidad de un país ferviente. Su historia, sus milagros e increíbles acontecimientos, han hecho que la creencia en el Señor de los Temblores siga intacta a través de los años y siga creciendo a pesar de la distancia.

 

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