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Si tu bolsillo se siente triste y tu billetera llora porque extraña el olor del dinero, ir en bus es la opción perfecta para realizar un viaje de bajo presupuesto. Y si te ganaste la lotería, pero perdiste el ticket ganador y luego conociste al amor de tu vida, pregúntale dónde conseguir buenas ofertas para viajar en avión, porque esos pasajes siempre son caros )`:

ayacucho

 

Sea cual sea tu situación, no dejes de ir a Ayacucho uh oh uh oh! redBus te cuenta 3 motivos para viajar en bus o avión a este destino.

Ayaucho

Foto: Axel Drainville/ Flickr

En este poco convencional pero interesante (claro que sí campeón) artículo, te diré lo que podrás encontrar en este destino… y no, no encontrarás el ticket de la lotería, eso te lo aseguro :p.

1) Semana Santa en HD, 3D y en todas las dimensiones

Tú que ya te viste todas las de Charlton Heston encerrado en tu casa la Semana Santa, deja la tortura y ¡VIAJA!

Ir para Ayacucho en esa fecha es como estar dentro de una película donde el principal protagonista eres TÚ!…. bueno, en realidad no (de verdad que no), pero si eso te anima a viajar, créetelo 😀

Ayacucho

Foto: José M. Garay/Flickr

Esta tradición es más vieja que el tiempo mismo, más anciana que el polvo de la luna y las películas de Semana Santa que repiten una y otra vez en la señal abierta.

Ayacucho

Ben Hur está que rema desde hace más de 60 años en la TV peruana

Bueno no taaanto, pero por ahí van. Con más de 150 años encima, la tradición religiosa de Semana Santa en Ayacucho es la mayor manifestación cultural de la fe católica y del combinado interplurimixturicultural de la herencia hispánica y andina.

Sabemos que esperas con ansias la Semana Santa por los 4 días extra de libertad que contarás como minivacaciones en tu calendario con forma de corazón. Pero hay algo que Ayacucho tiene y que otros lugares del Perú y del mundo no (in your face humans!).

¿Qué pensarías si te digo que la Semana Santa en Ayacucho tiene una duración de 10000 días?

De seguro pensarías que estoy engañándote y estarías muy en lo cierto, pero ¿qué pasa si divides esa cantidad entre 1000 y te comes una galletita? Bingo! ¡La Semana Santa Ayacuchana dura 10 días!  ¡Y tu galleta de seguro que estaba muy rica!

Antes de que empieces a hacer las maletas y los trámites para mudarte para siempre a Ayacucho, déjame contarte más sobre su inusual -poco común y extrañamente genial- calendario festivo.

En esta semana se realizan procesiones como cancha, a montones, tantas que no podrás caminar con libertad por la calle por los mares de gente que acompañarán el recorrido. Pero no te dijimos que iba a ser fácil.

Ayacucho

Foto: Andre Agurto/Flickr

En medio de este recorrido podrás conocer la cultura ayacuchana y la devoción de su gente, así como degustar platos mucho más ricos que los que te comes en el menú de tu chamba.

Las fases de esta Semana comprenden la víspera (The Semana Santa begins baby!), el día central (The middle awesome time!), y la despedida (ya vayan a sus casas, show it`s over!)

Este periodo de liturgia ritual – festivo popular tiene días clave. Si dejas de leer acá y miras abajito, sabrás cuáles son 😀

  • El Viernes de Dolores
  • Domingo de Ramos
  • Lunes Santo
  • Martes Santo
  • Miércoles de Encuentro
  • Jueves Santo
  • Viernes Santo
  • Domingo de Pascua de Resurrección

Así que ya sabes, ya te dimos un motivo bastante bueno para que rompas el chanchito y compres alguno de estos pasajes de bus.

Y si lograste encontrar tu ticket ganador de la lotería, aquí te dejamos las ofertas para ir volando más rápido que Superman.

2) Talento artesanal que trasciende Ayacucho la vía láctea

Ayacucho

Foto: Luis Slabala Valer/Flickr

No se ha encontrado lugar en el universo conocido donde se replique el gran talento de los artesanos ayacuchanos en la creación de los espectaculares y súper recontra coloridos RETABLOS (lo pongo con mayúscula y negrita, porque son una TREMENDA obra maestra de la cultura popular andina).

Coleccionistas de arte de todo el planeta tierra y de los confines de nuestra galaxia vienen para Ayacucho en busca de alguna de estas piezas. Y es que los RETABLOS ayacuchanos poseen gran fama por ser el reflejo de una tradición que blablabla…. perdón, me iba a ir de largo.

Aquí les va la versión breve y más chévere:

Los retablos son la síntesis de una tradición occidental que se fusiona con la cosmovisión del ande (¿Andaa sí? ¡Sí!)

Si te preguntas “¿Oye qué es un RETABLO?” ah pues verás, originariamente los RETABLOS son un elemento decorativo (como para poner ahí y que la gente diga, ahh mira! qué bonito *¬*) que se coloca en la parte posterior de los altares en las Iglesias (Amén).

Este origen data del siglo XIII, cuando ni los abuelos de tus abuelos de tus abuelos de tus abuelos aún habían nacido. Desde entonces han sido fabricados o esculpidos sobre diferentes elementos como la madera, piedra (¡auch!), metal y adamantium (esto solo pasó en el universo Marvel).

Ayacucho

Foto: José Luis Franco/Starperú

Pero hablando más sobre el arte de nuestro RETABLO ayacuchano, este fue desarrollado, más o menos, desde 1941.

Aunque la antigüedad de los albores de este arte en el Perú, tiene sus raíces en la época colonial (¡No a las colonizaciones forzadas!) en la que los sacerdotes viajaban llevando pequeños nacimientos o altares portátiles para evangelizar a los indígenas.

A la larga, la fabricación de estas tablillas, a las que se llamaba Capillitas de Santero, serían fabricadas por los mismos indígenas y mestizos que se buscaba evangelizar. Y bueno, ellos fueron poniéndole, poco a poco, el toque de variedad, color y sabor de su herencia andina.

Así fue como durante cientos de años se fue cultivando tan magnífico arte (:

3) Si no te gusta ir a misa, pero aprecias la arquitectura colonial, ¡lee!

Ayacucho

Foto: Nells Oscátegui

33 Iglesias, no necesito decirte más. No, mentira, sí tengo que contarte sobre estos atractivos arquitectónicos tan especiales que fueron declarados Patrimonio de la Nación.

Se celebran muchas misas en Ayacucho por la gran cantidad de Iglesias que tiene la ciudad, pero también porque se vive un profundo fervor religioso en su territorio.

No te preocupes, no tienes que ir a misa (pero si eres de los que disfrutan de ellas ¡anda! lo disfrutarás mucho más en el ambiente ayacuchano) basta con que busques las Iglesias y contemples su arquitectura colonial de estilo renacentista y barroco, de hermosos ornamentos y detalles que se quedarán grabados para siempre en ese disco duro que tienes llamado memoria (¡no me refiero a tu memoria portátil ah!).

Espero que estos motivos te resulten suficientes para que te den ganas de agarrar la maleta y salir corriendo en busca de un pasaje con destino a Ayacucho. Hay mucho más que puedes descubrir por tu cuenta, ¡aventúrate! ¡hazlo!, vamos, sé que quieres. No te arrepentirás (: